Felicidad o Infelicidad

El nivel de exigencia sobre nosotr@s mism@s y el ojo crítico de la sociedad nos puede llevar a situaciones de tensión e infelicidad.

Sentimiento

     Tanto la felicidad como la infelicidad son difíciles de definir, ya que se trata de estados que almacenan y conllevan una gran variedad de emociones. Además, se trata de emociones diferentes para cada persona. De todos modos, lo que es común es la idea de que la "Felicidad" es el conjunto de emociones y sentimiento que te acercan al bienestar y la "Infelicidad" se aleja de esta idea y tiende a procesos más dolorosos e incómodos.

     Cabe destacar que, ambos, son estados pasajeros y que hay que cuidar y alimentar la felicidad; cada un@ a su manera, pues es un término muy personal y lo que a ti te aporta felicidad puede dejar sin inmutarse a otra persona.



Motivos

Hay muchas razones que nos pueden llevar a sentirnos infelices:

  • Presión propia, exigencia.
  • Problemas económicos.
  • Preocupaciones.
  • Competitividad.
  • Aburrimiento.
  • Inseguridades.
  • Características laborales que no se adaptan a las necesidades propias.
  • Miedos.
  • Frustración.

Pero también hay una gran cantidad de motivos por lo que vivir con un sentimiento base de felicidad:

  • Buenos resultados laborales.
  • Amor propio.
  • Personas que te valoran.
  • Libertad.
  • Estabilidad.
  • Calma.
  • La adrenalina de nuevos proyectos.
  • Tener alimentos cada día.
  • Contar con agua.
  • Y un largo etcétera de cosas por las que podemos (y debemos) estar agradecid@s cada día.



¡La actitud, importa!

     Sentirse felices o infelices es algo que, en gran medida, se puede controlar. Pasarán cosas que no podemos evitar y que nos harán sentir tristes y/o asustad@s pero eses momentos no deben ocupar el centro de nuestras vidas, ni debemos darle más valor del que en realidad tienen. Además, tenemos la posibilidad de decidir evitar cosas que ya sabemos de antemano que no nos hacen sentir bien, que nos colocan en situaciones incómodas. 

     En cuanto a las cosas que no nos gustan tanto y que nos pueden hacer tender a la infelicidad pero que, al mismo tiempo, no podemos evitar, contamos con "la actitud" para manejarlas a nuestro antojo. Aquí nos referimos a aplicar la teoría de "El vaso medio lleno o el vaso medio vacío". Debemos enfocar la situación de tal manera que nos hagamos conscientes que es un hecho puntual y transitorio, darnos cuenta que todo sigue bien salvo esa cosa puntual que nos perturba y no anclarnos en eses sentimientos negativos.



¡Cuéntanos!

     Nos gustaría leer tu experiencia personal, tu opinión, tus ideas al respecto; ya que junt@s aprendemos. Puedes dejar un comentario aquí mismo, escribirnos en redes sociales o incluso contactarnos por privado para hablarnos de tu realidad.




Recuerda la importancia de una buena actitud; esa que no evita los malos momentos sino que los utiliza para seguir adelante y mejorar.


¡A volar!

0 0
Feed

Dejar un comentario