El síndrome de el/la impostor/a

Cuando no eres capaz de valorar tus logros y consideras que el éxito ha sido "cuestión de suerte".

¿Qué es el síndrome de el/la impostor/a?

     Va más allá de una simple inseguridad puntual; se trata de un sentimiento continuo de no ser lo suficientemente buen@ y de "no merecimiento" de los logros alcanzados. La creencia de que todos los éxitos conseguidos son cuestión de suerte, azar y/o casualidad, que nada tienen que ver con lo que has puesto de tu parte, tu esfuerzo, tu dedicación y tu talento.  



Análisis de posibles causas e identificación de las mismas.

     Cada persona puede llegar a este punto por diferentes caminos y puede identificar este sentimiento de diferentes maneras:

    • Entorno familiar negativo y exigente en la infancia.
      • A través de la no valoración de las personas de referencia y/o de sentirte "la oveja negra" en algún momento.
    • Diferencias salariales.
      • Si a través de acciones externas constantemente se desvaloriza tu trabajo habiendo, además, un hecho específico que lo infravalora, este puede ser el detonante.
    • Exceso de autocrítica y bajo nivel de autocompasión. 
      • Cuando percibes las cosas como blanco/negro haces lo mismo con el éxito/fracaso, por lo que asocias los sucesos de menos alcance como algo incompatible con el éxito en otro proyecto. No te permites fallar y si lo haces descartas por completo la idea de poder alcanzar el objetivo que tenías en mente.



Ideas y pasos a dar para salir de esta espiral

     Antes de nada, piensa en cuánto tiempo llevas teniendo este sentimiento y si ha habido algún desencadenante concreto. Es decir, cabe la posibilidad de que hayas cambiado de puesto de trabajo y estés realizando funciones que hasta el momento no hacías y que eso te genere inseguridad e incluso que infravalores lo que estás haciendo. Observa estos factores y permítete tener momentos de menos seguridad y, más, si se trata de cosas nuevas en las que la experiencia no es algo que cuente a tu favor. Veamos algunos pasos que puedes dar para ayudarte a salir de esta espiral:

    • La próxima vez que en tu vida te encuentres ante un logro, párate y haz un análisis.
      • Dedícale un tiempo a observar con atención cuál es el objetivo logrado; qué hacía falta para conseguirlo; cuánto te has esforzado; el tiempo que le has dedicado; el valor que le has echado para, en el momento en el que se ha presentado la oportunidad, subirte al tren; puede resultarte de ayuda escribir este análisis para hacerlo más visual e incluso estaría bien que dejes la plantilla para la próxima vez que algo salga bien.
    • Acepta los cumplidos y elogios que las personas te hacen. 
      • No respondas con desacreditaciones hacia tu propia persona, ni con frases como "ha sido cuestión de suerte" o "en realidad, no me lo merezco". Emitir un "¡Gracias!" es el primer paso para reconocer tu propio valor.
    • Reconoce en sus palabras el mérito que realmente tienen las cosas. 
      • Una vez que se ha acabado la conversación con la persona que ha emitido palabras de enhorabuena hacia tu éxito y estás sol@, recuerda lo que te ha dicho y busca qué hay de real en sus palabras. Reflexiona acerca de cómo esa persona lo ve desde fuera.



Cuéntanos

     ¿Te sientes identificad@ con lo que escribimos? ¿Te has sentido así alguna vez? ¿Cuál fue el detonante para que te hicieras consciente de lo que te pasaba y te pusieras manos a la obra para mejorar esta situación y valorar más tu trabajo?




Recuerda que tod@s tenemos algo que aportar. Observa y valora tus capacidades y tu esfuerzo.

¡A volar!

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