Resiliencia

"Disfrutar de la vida es responsabilidad mía."


¡Definición! 

        La resiliencia es la capacidad del ser humano de salir adelante en momentos críticos, frente a algún agente perturbador o ante una situación adversa. Esa capacidad de encontrar la fuerza para seguir cuando las cosas no van bien.

        Un ejemplo muy bueno con el que se entiende perfectamente el concepto es el del junco; esta planta es dura y resistente a la vez que flexible, por lo que ante una ráfaga de aire intenso en lugar de partirse, se ondea, recuperando luego su posición y continuando en pie. Otro ejemplo interesante de la naturaleza es una flor abriéndose camino entre la sequía del desierto; ya que en un entorno seco y hostil encuentra lo suficiente para despuntar y mantenerse.



¡Actitud!

        Ante todo, seamos conscientes de que cada persona tiene sus circunstancias y es con estas con las que hemos de trabajar; con nuestras experiencias personales. No es ni más ni menos grave lo de las demás personas, fíjémonos en nosotr@s mism@s y actuemos con respeto.

        No se trata de ser rígid@; consiste en amoldarse y, desde ahí, mejorar y avanzar. Problemas o circunstancias perturbadoras van a presentarse en nuestras vidas, es una realidad, pero se trata de transformar el dolor. Ese dolor que sentimos forma parte de la vida y no se trata de evitarlo; cuando hacemos algo con ese sentimiento como puede ser exteriorizarlo (llorando, hablando) o crear algo a partir del mismo, dicho sentimiento es transformado y podemos utilizarlo para salir del hoyo. 

        Cuando nos encontramos en una situación que consideramos límite es cuando somos capaces de ver nuestra mayor fortaleza, todo de lo que somos capaces; y cada persona ha de encontrar su forma, ninguna es "la correcta", no existe una manera universal de sobreponerse a las adversidades. Puede ser a través de la pintura, del cine, del humor, del deporte, de cuidados, de amistades; nos ponemos ante un amplio abanico de posibilidades.  



¡A nivel empresarial y/o de negocios!

        A veces nos vemos en situaciones que no son, para nada, las esperadas. Cuando empezamos un proyecto tenemos una idea mental de cómo se van a ir sucediendo las cosas pero no es posible controlarlo todo; es por ello que habrá momentos de flaqueza, de miedos e inseguridades; momentos en los que las cosas no irán del todo como nos habíamos imaginado. Ante los diferentes retos que se vayan presentando debemos trabajar la resiliencia y aprovecharnos de los mismos para coger energía y salir reforzad@s.


        Puede que por una situación como la actual, con una situación sanitaria delicada, o por cualquier otro motivo tengas miedo y veas que los números se están resintiendo; puede que no sepas cómo continuar; que desconozcas cuáles son las ayudas en las que puedes apoyarte, con las que puedes contar. Ante esto, y si te sientes agobiad@ o perdid@ con respecto al futuro, te recomendamos:

    • Asume que es un mal momento.
      • En ocasiones es difícil reconocer que las cosas no van bien, pero es el primer paso para poder buscar soluciones.
    • Convéncete de que no todo está perdido y que de esta situación puede salir algo muy grande.
      • Quizá de primeras te sientas cargad@ de negatividad e incertidumbre pero piensa que aún hay muchas cosas que puedes hacer para encaminar lo que está pasando.
    • Valora opciones posibles para salir adelante, para mejorar la situación.
      • Haz un análisis y fíjate en los datos objetivos: ¿qué es lo que está pasando? Puede ser que hayan disminuido las ventas, que las personas que trabajan contigo no estén contentas, etc. (no te cierres a pedir o recibir ayuda externa si notas que estás bloquead@ y que necesitas un punto de vista más objetivo).
      • Una vez que sabes qué pasa exactamente, piensa para buscar maneras de encaminar de nuevo la situación y mejorar las cosas que has observado que no funcionan actualmente (igual que en el punto anterior, si notas que estás estancad@ y/o bloquead@, puedes pedir ayuda). 
    • Actúa. Pon en marcha el nuevo plan de acción.
      • Empieza a realizar los cambios que consideras que van a revertir, e incluso mejorar, la situación. Aprovecha para añadir a tu negocio ese valor añadido que siempre habías pensado pero que nunca te parecía un buen momento, por ejemplo.
    • Fíjate en los cambios que se están implementando y de qué manera están repercutiendo
      • Valora si todo va según lo previsto o si es necesario hacer una reconducción del plan.
      • Aprende de la situación, observa cómo la has superado, admira tu fortaleza.
        • Después de todo, de haberte visto en un mal momento y tocar fondo, has encontrado valor y coraje para salir de ello y salir reforzad@. No descuides el negocio y sigue implementando mejoras en la empresa y recuerda que con esfuerzo y resiliencia has salvado la situación. ¡Para la próxima curva, ya estarás un poco más preparad@!

            Una palabra que nos gusta y que está relacionada con el tema de este artículo sobre la resiliencia es Serendipia; cuya definición es, según la RAE, "un descubrimiento o un hallazgo afortunado, valioso e inesperado que se produce de manera accidental, casual o por destino, o cuando se está buscando una cosa distinta". 

            Quizá al final del camino de esfuerzo, coraje y resiliencia te encuentras una sorpresa, ¡quién sabe!



    ¡Cuéntanos!

            Nos gustaría saber tu experiencia y/o tus maneras de afrontar las diferentes situaciones que se te han ido presentando. Si quieres escribirnos puedes dejar un comentario o, si lo prefieres, hacerlo de manera privada por alguno de nuestros medios de contacto.



    (Hemos utilizado información de este Podcast de Entiende Tu Mente: Historias de resiliencia - Te dejamos el enlace por si deseas dedicarle un momento y escuchar las historias reales de resiliencia de las que se habla en el mismo.)




    Recuerda aprender de cada momento y que... lo importante no es cuántas veces te caigas sino levantarte una más de las que te has caído.


    ¡A volar!

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